'; doc += ''; doc += ''; doc += ''; doc += ''; winimg.document.writeln(doc); winimg.document.close(); } //]]>

Archive for November 28th, 2005

Heliostatos

Aunque me he criado en Galicia, por lo que hasta me gusta la niebla y la lluvia, recuerdo que las semanas en que viví en Belfast llegué a añorar el sol como nunca creí que pudiera llegar a hacerlo. No llegué a los extremos del otro único español en la ciudad, una chica sevillana que lo sobrellevaba a base de Guinnes y zumo de malta (fermentado), y que abandonó la ciudad unas semanas después de que yo lo hiciera, cambiando su novio irlandés por un libanés.
No es sólo apreciación sicológica, la necesidad de sentirse acariciado por los rayos solares. Diversos estudios científicos han demostrado que el ser humano necesita la luz solar, porque modifica determinadas sustancias cerebrales (entre ellas la serotonina, que actúa como neurotransmisor) que juegan un papel importantísimo en los trastornos afectivos. La luminosidad mejora en definitiva nuestros estados de ánimo.

Ese es el motivo, por nosotros tan conocido y económicamente aprovechado, de que la gente evite en la medida de sus posibilidades la permanencia en lugares sin luz solar la mayor parte del tiempo. Por eso, el turismo siempre ha tendido a viajar a regiones en las que la luz del sol sea predominante.

Y precisamente ese motivo, la falta de luz solar, es la causa de que la ciudad austriaca de Rattenberg, situada a 40 kilómetros al este de Innsbruck, tiene un serio problema. Desde hace 20 años la población está emigrando,  y el proceso se ha acelerado en los últimos cinco años, en que ha llegado a perder un 10% de sus habitantes.

RattenbergLa causa es la colina Rat, de 900 m de altura, junto a la cual se erigió la ciudad en el Siglo XIV para protegerse de los asaltantes. Consiguieron seguridad, pero a cambio de una permanente umbría en los meses de otoño e invierno. Como ahora ya no hay merodeadores, el emplazamiento se está abandonando. Actualmente quedan 467 habitantes y 50 casas vacías.

Para solucionarlo, las autoridades han decidido llevar el sol a la ciudad mediante un curioso proyecto: El Proyecto Heliostato.

Un Heliostato es un aparato, que funciona como un girasol gigante, y que podeis ver en la fotografía. Recoge la luz solar y mediante una combinación de espejos de baja distorsión, sigue el movimiento del sol y refleja sus rayos a un punto determinado.

HeliostatosMediante una combinación de 30 heliostatos y dos millones de euros, (de los cuales el 50% será subvencionado por la Unión Europea), la empresa austriaca  Bartenbach Lichtlabor GmbH llevará la luz solar a las calles de este bonito pueblo tirolés. (ellos lo llamarán ciudad, pero aquí 500 habitantes son pueblo y como protesten les llamo aldea).

La idea no es nueva, esta empresa de nombre impronunciable y aficionada a las introduciones en Flash, lleva tiempo investigando como utilizar la luz y su vinculación con la sicología del individuo. y utiliza la luz de forma realmente interesante.

Los investigadores y científicos de la empresa aseguran que su tecnología se encuentra ahora mismo en un punto lo suficientemente avanzado como para intentar iluminar una ciudad entera con este sistema.
La propia compañía se hará cargo de unos 500.000 euros de gastos, con el fin de promocionarse a sí misma con dicho proyecto.

Marketing inteligente ya que pueden surgir nuevos clientes: sólo en la región del Tirol, en los Alpes, 60 poblaciones tienen el mismo problema que Rattenberg. Otras seis ciudades austriacas y suizas han mostrado ya su interés por el sistema.

Para evitar los problemas de dispersión y fragilidad a los fuertes vientos, la solución es la de situar varios heliostatos en lugar de construir pocos y mas grandes.

Pues les deseamos a los habitantes de Rattenberg, felicidad, luz y calorcillo.