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Archive for December, 2006

Desahuciando a Papá Noel

No, no es que me encuentre con un espíritu especialmente antinavideño y por ello haya elegido este título. Tras la ironía del mismo, hay motivo de seria preocupación, pues tal y como se puede apreciar en la imagen que acompaña a este post, esa es la representación Desaparición del casquete polar gráfica de la  investigación realizada por un grupo de científicos del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica, (NCAR), la universidad de Washington y de la universidad de MacGill, quienes, analizando el índice de retroceso de los hielos polares en los últimos años,así como el índice de emisión de gases con efecto invernadero, actuales y previstos para los próximos años, han determinado que en el año 2040 el Polo Norte se habrá derretido por completo.

El estudio ha tenido en cuenta un factor que denominan “de precipitación” en el efecto de la desaparición del hielo. Este factor, controvertido sin lugar a dudas, analiza el efecto que el agua tiene en la absorción de la luz solar y, por lo tanto de calentamiento. A diferencia de la superficie helada, que, con su elevado abeldo, refleja la mayor parte la luz solar. De esta forma, el agua derretida ayudará a deshacer el hielo de forma significativamente rápida. Por ello, el modelo matemático que han desarrollado, afirma que el efecto de desaparición del casquete polar se acelerará significativamente en los próximos años, hasta llegar a lo que indica la imagen prevista para el 2040.

Lo que ya había dicho. Papá Noel, los renos, gnomos y demás habitantes de la fábrica de juguetes tendrán que, al igual que otros muchos, acabar emigrando.

 

Realidad virtual, memorias virtuales

Leo en newscientist el artículo “Virtual reality, virtual memories” sobre los experimentos realizados aprendiendo a manejar equipos en el mundo virtual y el exceso de confianza en las habilidades adquiridas con que el cerebro reacciona ante este tipo de aprendizaje. Esto puede ser problemático en el caso de aprendizaje del manejo de vehículos, maquinaria, entrenamiento virtual para policías, bomberos, militares.

En resumen, la experiencia vivida en el mundo virtual causa tanto impacto en nuestro cerebro que este cree que domina las técnicas aprendidas mejor de lo que realmente es.

Aparentemente, lo que realizamos en el mundo virtual genera rapidamente memorias vividas, mucho mas que las que se generan en el aprendizaje o experiencias en el mundo real.

Meditando sobre ello, todos los que viajamos frecuentemente por los mundos virtuales, podemos efectuar un ejercicio de reconstrucción de charlas, actividades y especialmente de aquellas clases virtuales a las que hemos asistido, y si, es curioso lo vívidos que son esos recuerdos.

Ahora que cada uno haga introspección por su cuenta.

El Gran Hermano Londinense

George Orwell, debió de pensar especialmente en la mentalidad de sus compatriotas cuando escribió 1984, porque han sido ellos, efectivamente quienes han dado el paso de convertirlo en realidad.

Como podéis leer en el interesante blog Rebaño de Ovejas Eléctricas, la creación de una gran base de datos de criminales potenciales, basada en los perfiles sicológicos de los sospechosos fichados, para, en el caso de que se cometa un crimen, detener directamente a los  que señale el ordenador, me parece una agresión directa a los principios fundamentales de la democracia, esos mismos que parten mejor dicho, partían de la presunción de inocencia como una premisa básica de la defensa del ciudadano frente a los abusos de la autoridad.

Porque, analizando fríamente esta propuesta, si la despojamos de la sofisticación informática, regresamos a las clásicas “listas de sospechosos oficiales”, que desde siempre, los cuerpos policiales han tenido para poder echar mano en caso de necesidad, bien para encasquetarle al crimen a quien interesaba quitarse de en medio, en sistemas dictatoriales, o bien, cuando la presión de los medios de comunicación en sociedades mas o menos democráticas, exigían que la policía mostrara algunos avances en su investigación.

Ahora, quien esté fichado en esa lista, para demostrar su inocencia, deberá tener una buena coartada que le evite dar con sus huesos tras las rejas, o peor, aún, recordemos la actuación de la policía londinense en el caso de Jean Charles de Menezes, en el verano del 2005. Otro caso mas, a raíz de los atentados sufridos, de como, en nombre de la adopción de medidas de protección, se vulneran derechos duramente conseguidos y que hacen valioso lo que se quiere proteger.

A este ritmo, ¿quedará algo que valga la pena defender?, ó acabaremos todos siendo sujetos vigilados y controlados, encima con nuestro beneplácito, para sentirnos protegidos por todopoderosos estados policiales?. Da grima sólo con pensar en ello, aunque precisamente, eso de pensar como individuos, es algo que cada vez ejercemos menos. Así nos va como nos va.