'; doc += ''; doc += ''; doc += ''; doc += ''; winimg.document.writeln(doc); winimg.document.close(); } //]]>

Día de juicio

Ayer asistí al primer juicio de mi vida, al que estába citada mi mujer como testigo. El 8 de Febrero del 2000, menudo cumpleaños tuve, cuando entró mi esposa en casa se pegó el susto padre, al encontrarse a una chica, vestida de negro dentro, tras salir disparada a la calle pidiendo socorro, se organizó una gran movida. Fuera en su coche, estaba esperando su cómplice, quien la recogió y salió zumbando… en dirección equivocada. En lugar de dirigirse a la entrada de la A-3 y perderse en la autovía, se dirigieron hacia Albacete y entraron en el valle de Ayora-Cofrentes.
Fatal error, es un callejónsin salida y se organizó una persecución de película, en una de las carreteras mas difíciles del país, y que acabó con la parejita estrellada contra un pino en Ayora.
Resultado: detenida pareja de nacionalidad croata, ella, menor de 15 años de edad, él, actualmente en prisión por varios delitos probados desde Bélgica, donde habían robado el vehículo, hasta Requena, (mi casa), pasando por Barcelona, Tarragona, Chiva, (donde robaron al cura del pueblo), Buñol…. Identidad desconocida, mejor dicho, con tantas identidades falsas encima, y según parece, ex-miembro de los servicios de seguridad croatas, pues no se trataban de falsificaciones, si no de documentos originales, que es algo típico de ex-policías o miembros de los servicios especiales quienes tienen acceso a ese tipo de material.

El individuo había organizado una red de menores, todas chicas, que trabajaban para él, y quienes eran las que entraban en las viviendas. Jóvenes y ágiles trepaban para forzar las ventanas y penetrar en las viviendas. Y no estaba nada mal el botín que conseguían (excepto en mi vivienda, donde sólo consiguió un triste billete de mil pesetas del cajón de mi despacho, y que me devolvieron en el cuartel de la Guardia Civil con bastante cachondeo, por cierto), pues les encontraron encima, mejor dicho, en el monte donde las tiraron, porque aseguraban que no las habían visto en la vida, bastantes joyas y dientes de oro, que prefiero no pensar ni donde ni cómo habían adquirido.

En fin, no me apetecía que mi mujer se enfrentara sola al lumpen croata, pues si bien el maromo está en prisión desde el día de autos (textual lo de autos en este caso), ella, al ser menor, quedó confiada a la tutela de un pariente en Valencia. Y allí estaban todos, elegantemente vestidos y con aire de chulería que lo único que me impedió sacudirla un par de hostias bien dadas fué porque al lado estaba la pareja de la secreta de la Guardia Civil que intervino en el caso y que no son los juzgados precisamente los lugares mas adecuados para hacer algo así.

En fin, tras seis años te avisan con 72 horas de antelación, y al final los jueces decidieron que los convocados (aparte de mi mujer otros dos, supongo que "visitados" de la pareja), podíamos irnos sin declarar. Prefiero no comentar lo que opino al respecto. Mi mujer aprovechó para aplicarse esa terapia anti estrés tan femenina. Acudir a las rebajas del cercano centro comercial. Es curioso como a las mujeres la peluquería y el probarse zapatos o bolsos les relaja. Tal vez deberían incluirse los centros comerciales enla Seguridad Social como terapia?.

2 Responses to “Día de juicio”

You can subscribe to the RSS feed for comments on this post.

  1. Sombra says:

    Es mejor tomarselo con algo de humor. De todas formas ahora las medidas de seguridad que he adoptado son las que han hecho que, en estos seis años, mi casa sea la única en la que no han vuelto a entrr de toda la zona en la que vivo.

  2. Atlante says:

    Tal y como lo cuentas resulta bastante divertido. Al final parece que todo sale bien, felicidades.

Comments are closed.