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Tres razones para hacer las maletas

El amigo David de Ugarte inició el embolado de pasarle la patata caliente a varios blogs y ha sido Jorge Benedet el que me ha pillado sin traición pero con total alevosía, pasándome la papeleta de explicar Tres Razones por las que prepararía las maletas para irme de España.

Es triste encontrar no sólo tres si no muchas más, así pues, cumplamos con este corto número antes de que al recapacitar abandone hasta el teclado y salga corriendo:

  1. Este triste mirar al péndulo. La política nacional se ha convertido en un movimiento pendular con algún sainete en las autonomías. Es triste, muy triste, imaginarse un sinfín de movimientos mas o menos regulares colgando del mismo punto: La incapacidad creativa. Nunca me ha gustado el péndulo, lo miras, y a parte de ver tu imagen reflejada en su pulida superficie como caricatura, acaba siendo hipnótico, borrándote tu personalidad y tus ideales.
  2. De la artesanía al molde, esa es la sensación que me da el ver todos los aspectos cotidianos. Hemos pasado de, por la escasez de medios, utilizar la inventiva, la mentalidad hacker, la creación artesanal de los diversos espejos de nuestra vida a la fabricción en molde, la agobiante sensación de poder pasar,de capital en capital llendo de una habitación de hotel a un fast-food sin que ninguna pista no indicara en que sitio nos encontramos, una sensación de artifiosidad de la que sólo t ecapas si te dejan libertad para salir corriendo en busca de una callejuela no plastificada, una conversación repetida un escuchar los tópicos de siempre hasta el punto de que esa charla en el ascensor, en el vestíbulo del hotel parece la continuación de la anterior que oíste cientos de kilómetros en el ayer.
  3. País de Puertas traseras. Esta triste tradición sigue en vigor. La de colar a los íntimos por la puerta de atrás burlando la cola frontal. Da lo mismo la cualificación laboral, académica, perosnal de los integrantes de la cola que esperan a que se abra la puerta, siempre hay un conocido-conocido-de-un-conocido que abre una puerta trasera para colar a quien eperaba en el callejón. Un país que tiene como norma de valoración el “es…de fulano”, pisoteando los derechos de los demás no sólo hace que tenga ganar de salir, si no de irme con lo puesto, sin maletas siquiera.

Deprimente el panorama, si que lo es, lo malo es que tampoco tengo muy claro a que sitio dirigirme con mis maletas. Menos mal que, mientras tanto, si he podido emprender una Segunda Vida.

Actualización: Aunque no tenía intención de seguir con la cadena, y así lo he contestado al amigo David, la verdad es que me ha entrado el prurito de enrolar a algún amigo, así que se lo paso a dos amigos, que cuando me pillen en el salon de casa en Second Life, me haran correr, seguro: Arnauh y Atlante. Lo siento chicos yo no quería pero me han empujado al lado oscuro..y me gusta.

4 Responses to “Tres razones para hacer las maletas”

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  1. David says:

    Alberto, te has olvidado decir a quién se lo pasas!
    Besos
    David

  2. » Delirantes y exiliados deUgarte.com says:

    […] Me está resultando demoledora la lectura de los 3 motivos para el exilio de Jorge Benedet, Carmen Castro, Roger Colom, Alberto Navarro, Alfredo Ferreiro, Arnau Fuentes y (sobre todo) María. Lo impresionante es la coherencia espontánea entre los que se han sumado a la cadena. Todos apuntan a un ambiente, a un espíritu común cada día más asfixiante en España que une lo macro a lo micro en la coherencia de una gran chapuza cínica y delirante que viene a sonar igual sea contada en gallego, catalán o español. […]

  3. La bruja del mar says:

    Vale, sí, estoy de acuerdo en la mayoría de lo que has apuntado, Albert, pero, me asalta una pregunta, si te fueras ¿a dónde irías? Porque sí, el panorama de nuestro país no es un cuanto de hadas y cada día uno se siente más agobiado por la invasión de la plasticidad de las costumbres y las reglas de vida yankis, por ejemplo, o por las tensiones políticas que no acaban de proporcionar un mínimo de estabilidad a nuestras vidas… Pero, ¿y cuál es la alternativa? EE.UU., no, por supuesto… Inglaterra, para morirse con la corona y el ‘polite’, ¿te irías al frío nordico? Muy educados, muy cívicos, muy estables, sí… pero, ¿y el jamón? ¿y la alegría de vivir? Para eso Italia o Francia, pero estamos en las mismas… ¿a dónde ir entonces?

  4. admin says:

    No, amiga mía,no. Ningún país convencional me convence, pero tampoco a los compañeros que lanzaron esta iniciativa. En RL tal vez como única solución sea la de ser vagabundo o ir a uno de esos paises artificiales sobre los que David y los compas escribieron en su día y que te pasaré información. La otra alternativa es virtual, y sabes que sirve para equilibrar, peo no para sustituir.
    La aventura de los países artificiales te gustará cuando encuentre los enlaces y te los pase. Puede que hasta te sirva para escribir sobre ellos.

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